martes, 21 de enero de 2014

Hermanos: consejos para compartir zonas de estudio

La tendencia de que cada uno de los hijos cuente con un espacio individual es creciente, sobre todo, teniendo en cuenta que de esta forma se favorece una cierta independencia en todas las etapas de la vida.
Y aunque esta es la teoría y está muy bien, contrasta, en demasiadas ocasiones con una realidad en la que las casas no cuentan con suficiente espacio como para que cada hijo tenga una habitación propia.

Muchos expertos coindicen en los beneficios de que los niños pequeños compartan cuarto ya que a la hora de dormir, aumenta la seguridad y la tranquilidad, y se favorece una buena relación de hermanos. Pero, tema a parte es la zona de estudio.


Y es que para el estudio es necesario contar con un espacio que favorezca la concentración y, sobre todo, cuando los niños se llevan más de dos años de diferencia, pueden aparecer problemas...

  • Cada niño, un espacio. Que cada niño cuente con una mesa de estudio, aunque sea pequeña, es positivo para el estudio, ya que de esta forma se mejora la concentración, pero también la posibilidad de que cada niño cuide y organice su material de estudio como mejor le convenga.
  • Zona de estudio no es zona de juegos. La zona de estudios no es la zona en la que se debe jugar, y los niños deben entender esto, definir una zona para el juego, mejorará que se comparta el espacio.
  • Un tiempo para cada cosa. El tiempo de deberes viene limitado desde clase, por lo general, son los maestros los que calculan un tiempo para dedicar a la tarea escolar, en función de la edad, teniendo en cuenta esto, cada niño debe tener "derecho" a un determinado tiempo para estudiar, de esta forma, el hermano mayor y que seguramente más tarea tenga, se podrá organizar mejor.
¿Compartisteis habitación con vuestros hermanos?

jueves, 16 de enero de 2014

Aprender a usar todas las funciones de Google

Hubiera parecido difícil hace solo unos años, pero poco a poco, Google se ha convertido en una solución integral a todas las necesidades de los usuarios de Internet. Aplicaciones, redes sociales, vídeos, información, correo electrónico, e incluso un sistema móvil son algunas de las funciones que han hecho de Google una de las empresas más sólidas del planeta.



A nivel usuario, está muy bien, pero ¿Por qué no convertir este hobbie en  formación?

Y es que el popular buscador no es solo una fuente de información y contactos sino que también se pueden aprender a utilizar - con inteligencia - sacándoles todo el partido.

Por un lado, el propio Google ofrece una academia de formación destinada sobre todo a empresarios y emprendedores, y en el que estos pueden aprender todas las técnicas para sacar el mayor rendimiento de Google: marketing online, calendarios, vídeos, ... todo se puede convertir en herramientas para crear una empresa virtual, o muy relacionada con el mundo virtual.

Pero no solo Google apuesta por la autoformación, las clases de informática con especialización en el universo Google son siempre más populares y frecuentes, desde el desarrollo de aplicaciones para Android, hasta los secretos de los community manager.

¿Profesión o hobbie? No importa, pero aprender sobre las funciones de Google es muy útil.

miércoles, 15 de enero de 2014

Apostar por la formación en idiomas

No hay edad demasiado temprana, y demasiado tardía; no existe profesión que lo excluya, ni formación en la que no se pueda tener en cuenta, los idiomas son una apuesta segura.

¿Por qué apostar por los idiomas?

En la etapa infantil, los idiomas suponen para los niños más seguridad en sí mismos y una mayor facilidad para establecer relaciones con otros niños y para socializar. Además, es en este momento, cuando el cerebro aprende con el menor esfuerzo, y por lo tanto, el aprendizaje temprano de un idioma favorece su dominio en la etapa adulta.

Durante la niñez y la adolescencia. Los idiomas se pueden convertir en la puerta de acceso a muchas posibilidades académicas, el acceso a prestigiosos centros de estudios en todo el mundo, y la posibilidad de disfrutar de becas de estudio y de estancias en el extranjero.

En la etapa adulta, aprender un nuevo idioma quiere decir acercarse a una cultura nueva, conocerla y descubrirla, pero, además, implica presentarse como un candidato más idóneo a un puesto de trabajo, o como una buena elección para un ascenso laboral.

No hay excusas que valgan, los idiomas son un tipo de formación que siempre está de moda.