Es cierto que las técnicas de estudio pueden ayudar a mejorar la memoria y a recordar conceptos o listas largas, pero hay tres técnicas de estudio que ayudan mucho, aunque también requieren de esfuerzo:
- El resumen. Para aprender textos muy concretos o páginas de libros, nada como el resumen, de esta forma, el estudio se basa siempre en lo más esencial del texto, y se elimina todo lo superfluo, además, para el estudiante, la sensación es que hay que estudiar menos.
- El esquema. Muy útil para aprender datos históricos o procesos complejos ya que divide los temarios según las fases más importantes. A pesar de que ayuda a aprender, es recomendable, una vez que se sabe, proceder a la redacción para asegurarse de que en se entienden todos los conceptos, así como el proceso.
- El subrayado. Para asegurar que solo se estudia lo que es importante, el subrayado es esencial. El subrayado con colores o distintos tipos de subrayado ayuda a fijar conceptos difíciles, e incluso cuando se deben estudiar muchos temas.
Estas tres sencillas técnicas de estudio pueden reforzar el estudio haciendo que este sea más sencilla, y lo mejor de todo, es que se pueden emplear durante toda la vida académica.
