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martes, 28 de enero de 2014

Ayudarles con los deberes

Los deberes son la tarea que los profesores y maestros dan a los alumnos como refuerzo de lo que se aprende en clase. En condiciones normales, el niño debería por si solo ser capaz de desarrollar la tarea escolar de forma autónoma.



En algunos casos, y por distintos motivos, el niño no es capaz de hacer los deberes por sí mismo y requiere de la ayuda del padre,de la madre o de hermanos mayores. ¿Es recomendable ayudarles?

Ayudarles de forma puntual, resolviendo ejercicios que les resultan complicados o simplemente explicándoles aquello que no entiendes es positivo, sin embargo, cuando la ayuda para hacer los deberes se solicita de forma habitual, detrás se puede esconder un problema mucho más importante.

La falta de atención en clase o el hecho de que el niño tenga un nivel más bajo que el resto de compañeros -  que es habitual cuando se cambia de colegio, por ejemplo - son causas que pueden desencadenar la no realización de los deberes.

En muchos casos, basta optar por unas clases de refuerzo o clases particulares para que el niño pueda estar a la altura del resto de la clase. En cualquier caso, es importante recordar siempre que el objetivo es que el niño realice la tarea de forma independiente y autónoma.


martes, 21 de enero de 2014

Hermanos: consejos para compartir zonas de estudio

La tendencia de que cada uno de los hijos cuente con un espacio individual es creciente, sobre todo, teniendo en cuenta que de esta forma se favorece una cierta independencia en todas las etapas de la vida.
Y aunque esta es la teoría y está muy bien, contrasta, en demasiadas ocasiones con una realidad en la que las casas no cuentan con suficiente espacio como para que cada hijo tenga una habitación propia.

Muchos expertos coindicen en los beneficios de que los niños pequeños compartan cuarto ya que a la hora de dormir, aumenta la seguridad y la tranquilidad, y se favorece una buena relación de hermanos. Pero, tema a parte es la zona de estudio.


Y es que para el estudio es necesario contar con un espacio que favorezca la concentración y, sobre todo, cuando los niños se llevan más de dos años de diferencia, pueden aparecer problemas...

  • Cada niño, un espacio. Que cada niño cuente con una mesa de estudio, aunque sea pequeña, es positivo para el estudio, ya que de esta forma se mejora la concentración, pero también la posibilidad de que cada niño cuide y organice su material de estudio como mejor le convenga.
  • Zona de estudio no es zona de juegos. La zona de estudios no es la zona en la que se debe jugar, y los niños deben entender esto, definir una zona para el juego, mejorará que se comparta el espacio.
  • Un tiempo para cada cosa. El tiempo de deberes viene limitado desde clase, por lo general, son los maestros los que calculan un tiempo para dedicar a la tarea escolar, en función de la edad, teniendo en cuenta esto, cada niño debe tener "derecho" a un determinado tiempo para estudiar, de esta forma, el hermano mayor y que seguramente más tarea tenga, se podrá organizar mejor.
¿Compartisteis habitación con vuestros hermanos?

jueves, 3 de octubre de 2013

10 pasos sencillos para crear una rutina de deberes

Los deberes son parte de la rutina escolar y, aunque se encuentren fuera del tiempo de clase, realizarlos a diario es una forma de seguir aprendiendo.  A lo largo de la vida del estudiante pueden pasar muchas cosas, pero está demostrado que, si de pequeños aprenden a seguir una rutina de estudio, de mayores no solo no la perderán sino que mantendrán un buen nivel académico.


Crear una rutina en los primeros años es la mejor forma de conseguir que se esfuercen por mantenerla cuando sean mayores.

10 pasos para crear una rutina de deberes.

  1. La preparación de la zona de estudio. Hacer que el niño se implique en la fase de preparación de la zona de estudio es muy motivador para ellos.
  2. Interesarte por qué han hecho en clase. Que los padres pregunten sobre el colegio no es solo una cuestión de rutina, sino que también es una buena forma de reconocerle buenas actitudes en clase, por el contrario malos gestos.
  3. Preguntar qué deberes tienen. Además de ayudarles a memorizar y a ser responsables, esta pregunta les indica de forma indirecta, que la jornada no ha terminado.
  4. Todo a mano. Antes de empezar con los deberes hay que asegurarse de que, encima de la mesa, está todo lo necesario para trabajar.
  5. Motivarles para que lleven una agenda con los deberes, esta es la forma de hacer que sean responsables con sus actividades. 
  6. Una rutina horaria. Un horario para empezar y uno para terminar, esto es, sobre todo importante cuando son pequeños.
  7. Ayudar sí, pero no estar con ellos. La ayuda puntual es productiva, pero que el padre o la madre esté todo el tiemp al lado hace que el niño entienda este gesto como un momento en el que tiene toda la atención.
  8. Resolver dudas. Sin perder la paciencia, y de la forma más sencilla, es recomendable que se responda a sus preguntas sobre deberes.
  9. Revisar después de terminar. Que el niño (acompañado de sus padres, o no) aprenda que una vez terminado, hay que corregir le ayudará a aumentar su responsabilidad.
  10. Si no hay deberes, crear algo de tarea. Una lectura, unas sumas o unas restas que se hacen en casa también pueden ser "deberes".




martes, 24 de septiembre de 2013

10 malos hábitos que perjudican al estudio

Estudiar y conseguir buenos resultados es fruto del trabajo constante, del esfuerzo y e realizar a diario los deberes o la tarea que el profesor proponga. No hay fórmula mágica para aprobar, de hecho, es sencillo si se siguen estos pasos.

A la hora de aprender muchos padres se sorprenden porque sus hijos dedican muchas horas a estudiar, pero el esfuerzo no se aprecia en las notas. Esto puede causar falta de motivación en el alumno, que acaba por hacer que renuncie al estudio convencido de que conseguirá prácticamente lo mismo estudiando que no haciéndolo.

Una breve consulta sobre hábitos de estudio revela que muchos de los que dedican muchas horas para conseguir bajos resultados, presentan uno o varios de estos malos hábitos:



  1. Agua. La hidratación es esencial para estudiar, después de todo, el agua es el alimento del cerebro.
  2. El lugar en el que se estudia. Tener un lugar concreto en el que estudiar reduce las posibilidades de distracción y favorece la concentración.
  3. Pausas frecuentes. Por cada 90 minutos de estudio, debe haber una pausa de 15 minutos, de esta forma, se favorece que se fijen conceptos.
  4. Técnicas de estudio. Las técnicas de estudio son una buena idea, pero no todos los estudiantes pueden aprovechar las ventajas de las mismas, por ello es importante saber cuales son las más adecuadas.
  5. Televisión. La televisión y el estudio son grandes enemigos.
  6. Móvil. Una de las mayores distracciones de los estudiantes en edad adolescente.
  7. Ordenador. Difícil no asociarlo con el estudio, pero también con las redes sociales. Hay que limitar su uso durante el tiempo de estudio.
  8. Los deberes. La realización de deberes reduce el esfuerzo de estudiar y ayuda a fijar lo aprendido en clase a diario.
  9. El estudio, a diario. No se trata de dedicar horas y horas el día antes del examen, sino de realizar pequeños esfuerzos diarios.
  10. Clases de refuerzo. Las clases de refuerzo, demasiado frecuentemente, se emplean para "resolver deberes" no es ese su objetivo, sino crear las condiciones para que el alumno sea capaz de resolverlos de forma independiente.



miércoles, 26 de junio de 2013

Deberes de verano: ¿Cómo organizarse para hacerlos?

En verano no hay clases, al menos en el sistema oficial, pero ello no quiere decir que los profesores dejen completa libertad a los alumnos para descansar y "vaguear". De hecho, es frecuente, que tanto en la educación primaria, como en secundaria, e incluso en Bachillerato, los profesores asignen deberes de verano.


¿Por qué hacer los deberes de verano?

Los deberes para el verano no son el capricho de un profesor para "amargar" el verano a sus alumnos, sino más bien un refuerzo para que lo aprendido durante el curso no se olvide en verano, y sea de utilidad en el curso siguiente.

La tarea del verano está pensada según las necesidades de cada alumno, como refuerzo y como ayuda para que el estudiante siga trabajando en verano de forma autónoma.

¿Cuándo hacer los deberes de verano?

La tentación es grande, y más en verano, con tantas cosas que hacer... Pero los deberes de verano no están pensados para realizarse el último día, o el primero, todos juntos, y apenas sin pensar. Si no que deben ser un diario de trabajo repartido entre todo el tiempo.

La mejor forma de organizarlos es dedicar entre 30 y 45 minutos diarios, esta es la forma más efectiva para que los deberes cumplan con su objetivo.

Y si hay dudas, o para que los deberes se realicen y se cumplan los objetivos, los profesores particulares son un buen apoyo con el que contar.